lunes, septiembre 16, 2013

"DIA DE LOS MUERTOS"

Buenas las tengan todos, desde el país de los nopales, los saludo cariñosamente, aquí estoy con mi sarape, mis huaraches y mi sombrero, junto a un cactus, no, no es cierto ya superamos esa etapa, ahora  puro caviar, champaña y tren bala, mentira tampoco eso es cierto esos son sueños guajiros, la verdad es que estamos atravesando un momento crítico en la historia del país debido a conflictos internos.

Pasando a otra cosa como está próximo el Día de los Muertos (Todos Santos) para los mexicanos, Haloween  para los norteamericanos, los días 1o. y 2 de noviembre de cada año,  son días dedicados a honrar la memoria de los "difuntos muertos",  pues bien,  les contaré a mi manera un poquito de como celebramos esta tradición en algunos lugares de mi México lindo de precioso y querido, costumbre que data de antes de la conquista.

Lo primero que se hace por lo menos quince días antes del día señalado es ir al cementerio a reparar,  pintar y limpiar las tumbas y capillas, cuando ya están listas se colocan las fotos de los difuntos que yacen ahí junto a las imágenes que lo acompañan.  Un día antes de la fecha conmemorativa se acude nuevamente al panteón para adornar las tumbas con gran cantidad de flores ya sean naturales o de papel, coronas hechas también de papel crepé y guías con florecitas de plástico y pedacitos de popotes de colores fuertes y vistosos, realmente el lugar se engalana en estas fechas. El día 1o. de noviembre está dedicado a los angelitos (almitas de los bebés y niños), el 2 de noviembre a las almas grandes (adultos),  por la noche mucha gente acostumbra ir al panteón a esperar a las almas de sus seres queridos que se supone vienen de ultratumba a visitar a sus parientes, cada familia en las tumbas de sus respectivos muertos encienden velas y veladoras que alumbran fantasmagóricamente el camposanto, aunado a lo anterior un clima frío te hiela los huesos, el soplo del viento aulla entre las copas de los arboles, el fuerte aroma a incienso se dispersa en el lugar, el murmullo de los rezos y uno que otro sollozo inesperado de alguien que se le ha pasado las cucharadas, forman un ambiente verdaderamente mágico, místico, que te hace sentir un miedito bastante ca.....nijo.

En las casas también hay ajetreo, uno o dos días antes se hace la limpieza a fondo pues no se debe barrer durante los días de Todos Santos, pues según nuestros ancestros decían que es como correr a las almitas.  Ya  que todo está perfectamente limpio procedemos a formar el altar en el lugar de la casa que haya una elegido por lo regular en la sala, se las ingenia una para que sean tres plataformas con el material que se pueda, creando tres niveles que significan, el cielo, la tierra y el inframundo,  los cubrimos con nuestros mejores manteles. A continuación colocamos las fotos de nuestros familiares difuntos, amigos o ídolos de diferentes medios, en la parte más alta, a orillas de cada peldaño o en la pared se adorna con tiras anchas de papel de china picado formando figuras alusivas al tema como la calavera catrina creada originalmente por nuestro ilustre pintor y grabador Jose Guadalupe Posada, calaveritas, unos esqueletos bailando o tomando, en fin figuras chuscas, ya saben que a nosotros nos gusta jugar con la huesuda, estos papeles son de colores preferentemente morados, anaranjados o fiusha, no deben faltar los floreros rebosantes de lindas y frescas flores de cempansúchil, flores de seda y lluvia (flor blanca). En el piso se forma una cruz de flores deshojadas, también se tira en el piso mucha juncia, son las ramitas de los pinos que huelen delicioso y proporcionan frescura de bosque, en algunos altares se pone un espejo porque según los lugareños representa la entrada al inframundo, es vital quemar incienso pues de acuerdo a las creencias las almas se guían por este aroma para encontrar sus hogares. La quema del aromático copal dá al lugar una sensación de nostalgia por nuestros familiares ausentes, pero a la vez nos brinda alegría por recordarlos con esta tradición mexicana que se celebra por lo menos desde hace 3,000 años, que es bonita y une a la familia en los quehaceres de la preparación para este evento.

 Y ahora viene lo mejor lo que no podía faltar las ofrendas de  comida y bebida para recibir como se merecen a nuestras visitas del más allá, se colocan en el altar en platos o tazoncitos las comidas que más les gustaban en vida a nuestros visitantes, por ejemplo pollo con mole, cochito horneado, chiles en nogada, pescado a la veracruzana, barbacoa y diferentes guisados, tamales de hoja, de bola, de chipilín, de cambray etc. etc., en ningún altar falta el pan de muerto son unas tortas grandes  espolvoreadas con azúcar, son muy sabrosas, las bebidas de su preferencia lechita (para los angelitos),  refrescos embotellados, atoles, un espumoso chocolatito, café calientito, aguas frescas preparadas, cervezas y licores, si fumaba su cigarritos y cerillos, frutas frescas y jugosas que a todos nos gustan, sin faltar los exquisitos dulces hay gran variedad de ellos en nuestro país, tenemos los camotes en caja, los muéganos, las cocadas, los chilacayotes, frutas cristalizadas, por mencionar algunos, pero los más tradicionales en esta época son las calaveritas de dulce que en la frente les pegan una tirita de papel con nombres pueden ser del difunto o de los vivos, y el más tradicional de todos los dulces la calabaza en tacha sencillamente deliciosa, se me olvidaba algo que es esencial agua fresca para mitigar la sed de las almas y por último ya que todo está en su lugar se procede a encender las velas nombrando a la persona a la que se dedica cada una para que se alumbre en su camino de regreso al otro mundo donde nos esperan.

Debo agregar que la fiesta de haloween se ha aceptado en México de buena gana y no interfiere en la vieja tradición mexicana, sino que es la parte divertida, ligth dijeran los gringos, los disfraces más terroríficos que se te ocurran, ir a las fiestas que se organizan donde hay concursos y premios al disfraz más creativo, otra cosa podría ser  ahuecar las calabazas grandes y formarle una carita feliz, después  colocarle velas o focos adentro para asustar a los niños que llegan a nuestra puerta pidiendo calabacita, cantan una cancioncita y si les das golosinas te dicen "viva la tía", si no les dás se retiran diciendo "muera la tía", ya tu sabrás lo que quieres que oiga el vecindario.

Lo que les narro es en una forma sencilla, sin ahondar en lo profundo de esta tradición ya que eso es más complicado, espero les guste, para una explicación más gráfica incrustaré un video sobre este tema, realizado por Coitán Films, que es mi productora. Les deseo lo mejor de lo mejor, hasta la próxima.